
Redacción Quintana Roo Sports
Considerada como una de las mejores jugadoras en la historia del fútbol mundial, Alex Morgan no solo es una estrella dentro del terreno de juego, sino que afuera se ha convertido en un ejemplo a seguir y en un modelo de éxito en toda la extensión de la palabra.
Alex Morgan puede presumir de haber ganado la Women’s Champions League, pero también la liga estadounidense, unos Juegos Olímpicos o un Mundial.
Su nombre completo es Alexandra Patricia Morgan, nacida un 2 de julio de 1989 en San Dimas (California, EEUU). Desde pequeña se vio que tenía aptitudes para el deporte, llegando a practicar, entre otras disciplinas, voley, atletismo y baloncesto. Sin embargo, acabó decantándose por el fútbol, donde ya es una leyenda.
En el plano individual, ganó el Balón de Plata y la Bota de Bronce en el Mundial sub20 de 2008, cuatro años fue designada como la mejor futbolista de la CONCACAF, quedó tercera en el Balón de Oro de 2012 y ha sido nombrada en 2012 y 2018 como futbolista del año en Estados Unidos.
El videojuego FIFA es el más famoso en lo que se refiere al fútbol. Quién será el protagonista de su portada es uno de los secretos más codiciados y en el año año 2016 se convirtió en la primera mujer en ser la portada del juego de EA Sports, en su versión en EEUU.


Futbolista y feminista
Las niñas en Estados Unidos sueñan con ser la siguiente Alex Morgan. Un fenómeno de masas que no deja de lado la lucha por la igualdad. Tras el Mundial de 2015 firmó una demanda contra la Federación de Fútbol de EEUU por la discriminación salarial.
Siempre luce una cinta rosa para sujetarse el pelo cuando juega. Esta es en honor a la madre de su marido, quien desde hace varios años lucha contra un cáncer de mama.
Antes de acudir a Francia para disputar el Mundial de 2019, Morgan aseguró que no acudiría al encuentro con Donald Trump en la Casa Blanca si ganan el torneo, debido a las políticas del entonces presidente estadounidense.
Para entender la figura e influencia de Alex Morgan en el fútbol femenino hace falta ver más allá de un terreno de juego. La estadounidense no solo es una de las mejores futbolistas que el mundo nos ha dado, sino también es una atleta que entiende todo el contexto.
Tras finalizar el mundial femenil en Francia, luego de sonar el pitido final y la selección femenina de fútbol de Estados Unidos se proclamara campeona del mundo por cuarta vez, las miles de estridentes voces estadounidenses presentes en el Parc Olympique Lyonnais de Lyon empezaron a corear «Igualdad de retribución, igualdad de retribución, igualdad de retribución». Las jugadoras cayeron de rodillas, desbordadas por la emoción. Acababan de ganar el Mundial y se sentían abrumadas por el apoyo del público a su lucha por la igualdad económica y de género.
«Hemos recorrido un largo camino desde entonces», afirmó en aquel momento Alex Morgan al reflexionar sobre los progresos realizados desde el Mundial femenino de Francia. Cuatro años después de aquel emblemático momento en Lyon, el equipo ha logrado por fin su objetivo de igualdad salarial.

